Inicio » Crecimiento personal » Pay it forward

Pay it forward

Seguimos con la historia de Nautal, donde aquí podéis ver el índice de todo lo escrito y lo que queda por venir.

A principios de 2018 me contactó Javier Gibert de Endeavor, le habían dado referencias mías desde Samaipata, un Venture Capital top que había decidido no invertir en Nautal.

Endeavor es una organización que apoya a emprendedores y, salvo por el gran y positivo impacto que había tenido SeedRocket, yo estaba un poco cansado de redes, incubadoras, aceleradoras, foros y mil historias más que rodean el emprendimiento y que como no filtres te distraerán de lo importante, hacer crecer tu startup, por lo que acostumbro a declinar invitaciones.

Pero como venían recomendados por ese VC importante me puse a investigar… y descubrí que era una organización enorme, que los procesos para entrar eran muy largos y duros, que los emprendedores que ya formaban parte de esa red eran de los que más admiraba y que si entraba, no sólo tendría acceso como mentores a algunas de las personas más cualificadas de mi país, sinó también del mundo, y son especialmente fuertes en Latinoamérica, países en los que queríamos entrar. Y por si esto no fuera poco tienen un fondo que invierte en las startups de los emprendedores Endeavor. También me gustó mucho la cultura del “pay-it-forward” que promueve y que se podría traducir como reparto, o devolver lo recibido.

La cultura pay it forward, aunque sin este nombre, también era lo que me había encantado de SeedRocket para fases más semilla; emprendedores de éxito que ahora ayudaban a nuevos emprendedores.

Esta cultura realmente me llegó, ya que una de las cosas que más me han gustado del proceso de emprender es la gente que he conocido que nos han ayudado sin esperar nada a cambio. Gente que ya había pasado por lo que nosotros estábamos pasando y te ofrecían su tiempo para ayudarte en momentos que para ti eran cruciales. La idea era que mientras hacías crecer tu startup ellos te ayudaban y esperaban que después tu también ayudaras a otros emprendedores, esto crea un círculo virtuoso que crea empleo, riqueza y prosperidad.

El proceso de selección era muy completo, comenzaba con una entrevista con el equipo de Endeavor España, después 5 mentores debían evaluarte, posteriormente pasabas el panel del país donde 12 emprendedores y directores generales de las principales compañías españolas te hacían una serie de entrevistas y si pasabas todo esto te enfrentabas al panel internacional, donde necesitabas que un panel de entrevistadores de todo el mundo decidiese aceptarte, por unanimidad. Puede haber varias votaciones pero si al final tienes un voto en contra, después de todo ese esfuerzo, estás fuera.

El primer ISP (International Selection Panel) al que pude inscribirme fue al del Cairo, Egipto, en marzo de 2019. Recuerdo mi excitación al llegar, sólo en el viaje del aeropuerto al hotel ya vi el gran cambio social y cultural con España, pero incluso en ese entorno viajé en un Uber y vi ciclistas con mochilas de Glovo. El CEO de Cabify (competidor de Uber) y de Glovo eran dos emprendedores Endeavor españoles (¡con startups valoradas en más de 1.000 millones de euros!), me sentía orgulloso de tener la oportunidad de entrar en esa red que podía ayudar a expandir la tecnología y los negocios a cualquier parte del mundo. Los emprededores de las dos últimas compañías españolas valoradas en +1.000 millones, Wallbox y Job and Talent, también son emprendedores Endeavor (aquí podéis ver los emprendedores Endeavor de España).

El ISP consistía en 3 entrevistas con dos entrevistadores cada una, en las que debías presentarte, explicar el momento en el que estaba tu startup, los retos que tenías por delante y por qué querías entrar a formar parte de la red. Por la noche había una cena donde podías intentar acabar de convencer a los entrevistadores más escépticos que habías tenido y al día siguiente, mientras participabas en una visita turística a la ciudad, los entrevistadores se reunían para debatir los proyectos y votar los que pasarían a formar parte de la red.

Al volver al hotel después de la visita a la ciudad estaban Javier y Antonio, del equipo de Endeavor España que me habían ayudado mucho durante estos días. Se me acercaron con cara triste, diciendo que no pasaba nada, que era comprensible, que debía estar orgulloso de haber llegado tan lejos con probablemente una de las startups más pequeñas de las que participaban… y cuando me comenzaba a hundir, se ponen a reír y dicen “increíble, ¡ha habido unanimidad desde la primera votación! Esto se ve muy pocas veces”. Y me entregaron el pin de Endeavor que aún llevo en la mochila del ordenador.

Javier siempre ha sido tremendamente majo y eficaz en cualquier cosa que haya necesitado y durante el proceso ambos me ayudaron un montón.

Desde ese momento me he apoyado en Endeavor en muchas ocasiones y he ayudado siempre que me lo han podido, realmente me gusta la filosofía pay-it-forward y es el motivo de escribir este blog, ya que con las mentorías de SeedRocket o Endeavor puedo llegar a unas pocas startups, pero con el blog espero poder ayudar a todo emprendedor que comienza y le apetezca leerme.

¡REGÍSTRATE!

¡Te informaré de cada nuevo capítulo que publique! 😎

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

close

¡RECIBE LA NEWSLETTER!

Te mandaré un email con cada nuevo post que publique. No te quedes con la historia a medias 😎

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *